lunes, 1 de junio de 2015

Constelación de Hércules: Mitología.

Como ya he venido anunciando, y después de dos semanas dándote la lata con la radiación o la historia del universo, por fín toca volver a mirar al cielo; y esta vez a una constelación de las interesantes. Aparecía en una de las imágenes que salían en la entrada sobre Corona Borealis, ahí en una esquinita, como si nada, pero ya veremos que es mucho más que eso, así que basta de chácharas y vamos a aprender algo sobre ella.

La constelación representa a Heracles, el gran héroe griego (El nombre de Hércules es como lo conocían en Roma).

Heracles era un tipo muy valiente, temerario, orgulloso y viril y además con buen corazón. Hijo de Zeus (de quién si no) y de una Reina mortal, Alcmena.

Hera, la comprensiblemente celosa mujer de Zeus, quiso matar a Heracles. Ya lo intentó siendo éste un niño, enviándole dos serpientes; pero el pequeño que las vió venir, las agarró y las estranguló. Ya de pequeño prometía...

                                                       

Siendo ya más mayor se enfadó con su profesor de música y le asestó un mamporrazo con una lira del que no se volvió a levantar, tras lo cual, y por miedo de su temperamento, sus padres adoptivos lo enviaron al campo, a trabajar de pastor. (Curiosamente allí fue adoctrinado por un Boyero). 

Hera siguió vigilándolo de cerca, hasta tal punto que de mayor lo hizo enloquecer. Tanto fue así que el pobre mató a su propia mujer e hijos. Para redimir su culpa después de semejante atrocidad, debería ir a visitar a su primo Euristeo, Rey de Micenas, quien le ordenó los conocidos 12 trabajos de Heracles, que, a priori, parecían imposibles de llevar a cabo. Heracles estaba allí para demostrar lo contrario.

Los doce trabajos eran:

- Matar al León de Nemea. 
- Matar a la Hidra de Lerna. 
- Capturar a la Cierva de Cerinea. 
- Capturar al Jabalí de Erimanto. 
- Limpiar los establos de Augías en un sólo día. 
- Matar a los Pájaros del Estínfalo. 
- Capturar al Toro de Creta. 
- Robar las Yeguas de Diomedes. 
- Robar el cinturón de Hipólita. 
- Robar el ganado de Gerión. 
- Robar las manzanas del jardín de las Hespérides. 
- Capturar a Cerbero y sacarlo de los infiernos. 

Casí podríamos estarnos un día por cada uno de ellos, pero creo que es suficiente con nombrarlos, al menos de momento. Ya verás como más de uno lo nombramos en alguna otra ocasión. 

Llevando a cabo los 12 trabajos, por cierto, Hércules vive un sin fin de aventuras por todo el mundo, matando, eso sí, a diestro y siniestro (pero siempre a los malos, claro). Al final muere, quemado en una pila que el mismo construye, tras el suicidio de su último amor.
                                                                                      
                          
Por cierto, que la historia de la creación de la Vía Láctea también proviene de este mito. Se comenta que Zeus engañó a Hera para que amamantara a Heracles. Cuando estaba en plena faena se dio cuenta del engaño, apartándolo brúscamente y despidiendo, con ello, un chorro de leche que dejó esa característica mancha blanca en el cielo.

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