sábado, 3 de octubre de 2015

Personajes célebres IX: Johannes Kepler

Kepler fue un matemático y astrónomo alemán que vivió en una de las mejores épocas para la astronomía moderna. Entre Galileo y él (puede que con permiso de Copérnico y alguno más), casi se podría decir que iniciaron una carrera que nos ha llevado hasta donde estamos y nadie sabe con certeza hasta donde nos llevará.
                                                                                    

Johannes nació concretamente en Weil der Stadt, cerca de Stuttgart, en el año 1571. Lo hizo en el seno de una familia humilde y no tuvo una infancia fácil, aunque eso no le impidió ir a la Universidad.

Estudiaba Teología, pero una plaza libre de profesor de matemáticas en Graz hizo que abandonase la carrera religiosa. Ya te puedes hacer una idea de lo mezcladas que estaban las cosas por entonces... Y es que en esa época todavía mucha gente pensaba que la Tierra era el centro del Universo y los Astros se movían por acción divina (Bueno, que se lo digan al pobre Galileo). En palabras de Kepler: "Deseaba ser teólogo; pero ahora me doy cuenta de que gracias a mi esfuerzo, Dios puede ser celebrado también por la astronomía". Eran otros tiempos, desde luego.

                           

Defendió, desde entonces, la teoría de Copérnico, en la que la Tierra no es el centro del Universo. Sus Tres Leyes, basadas en hechos experimentales, describen la órbita y la velocidad de los planetas y se usaban para predecir su posición en cualquier momento. Años más tarde Newton lo demostraría todo con su Ley de Gravitación Universal.

He de decir, no obstante, que todo esto no lo hubiera conseguido si en el año 1600 Tycho Brahe no lo hubiera invitado a Praga para estudiar con él y continuar con su trabajo. Hasta entonces, Kepler insistía en que las órbitas de los planetas eran circulares y no elípticas como más adelante quedaría demostrado, y es que no había nada más perfecto y divino que una circunferencia.

Además de eso realizó importantes avances en el campo de las matemáticas, la geometría y la óptica.

Su vida no fue fácil, su delicada salud, su madre acusada de brujería, sus deudas... aún así, sus trabajos siguen valorándose hoy en día. Sus Tabulae Rudolphine se usaron durante más de un siglo para calcular la posición de los planetas.

Ahí fuera hay estrellas, satélites, exoplanetas, montañas o cráteres nombrados en su honor. Que menos, para alguien que tras tanto esfuerzó logró ver lo que los demás no vieron.

Murió a los 58 años.

                                         

No hay comentarios:

Publicar un comentario