martes, 17 de enero de 2023

Misión Artemisa. ¡Volvemos a la Luna!

 

Me pidió un seguidor que explicara un poco la Misión Artemis (o Artemisa) de la NASA. La verdad es que tenía razón... Es un tema suficientemente importante como para no dejarlo pasar. Vamos a ver si podemos aprender algo sobre la misión que nos hará volver a la Luna.  

Lo primero el nombre: Artemis (o Artemisa) era una importante Diosa griega. Hija de Zeus (Del que he hablado en unas cuantas constelaciones: Perseo, Hércules, Osas Mayor y Menor...) y Leto y hermana melliza de Apolo. Fue compañera de caza de Orión (Y acabó matándolo al pobre). Era la Diosa de los bosques, de las colinas y, en algunos lugares, se la adoraba como Diosa de la fertilidad. Muy relacionada con la Luna (Selene era la Diosa de la Luna y luego pasó a ser Artemisa), que representa el poder femenino. Era una Diosa, en cualquier caso, muy importante para las mujeres griegas.  

Escultura romana de Artemisa

Pero vayamos al tema: Artemisa nace para llevar seres humanos a la Luna. El programa en sí empezó en el 2017, aunque algunos de sus componentes forman parte del cancelado programa Constellation, iniciado en el 2005. Colaboran, además de la NASA, varias agencias espaciales como la Europea ESA o la japonesa AXA. El programa consta de varias fases que explicaré a continuación. 

La primera parte del programa era la nave SLS, proyecto nacido en el 2011 tras la cancelación del cohete Ares V. La NASA quería tener un cohete de grandes dimensiones que le permitiera llevar cargas pesadas al espacio. El proyecto pasó por un sinfín de problemas, retrasos y sobrecostes (Ha costado más de 18000 millones de dólares). Pero finalmente ha terminado el suplicio y su primer lanzamiento ha sido un rotundo éxito. Es la versión Block 1, con capacidad para poner en órbita baja una carga de 70 toneladas, lo que lo convierte en el lanzador en servicio más potente del mundo. (En su versión Block 2 se pretende alcanzar las 105 toneladas). 

Comparación de las diferentes configuraciones del SLS.

Una vez “habemus cohete”, ya podemos pasar a las 3 fases de la misión: Artemis I, II y III. La primera ya fue completada en el 2022. Era un vuelo de prueba, sin tripulación, en la que la cápsula Orión orbitó a la Luna (Todo el sentido ese nombre, pues Orión era el compañero de caza de Artemisa). Despegó finalmente el 16 de noviembre del 2022. Se había retrasado por problemas con el llenado de combustible de los tanques, con uno de los 4 motores (que no alcanzaba la temperatura adecuada) y por el mal tiempo. Pero despegó finalmente y regresó a la Tierra 25 días después sin ningún tipo de problema.  

Preciosa fotografía de la nave Orión con la Luna y la Tierra de fondo.

La siguiente fase de la misión, Artemis II, se supone que está programada para el 2024. Por fin, llevará astronautas (4 personas), alrededor de la Luna.  

Artemis III sí será la encargada de llevar humanos a la superficie lunar. Los 4 astronautas se supone que se acoplarán a un Starship de SpaceX (Se acoplarán en la estación Gateway, como una pequeña ISS pero para dar apoyo a los viajes de la Luna) y aterrizarán en el polo sur lunar, donde pasarán unos días. Lo harán, previsiblemente, en el 2025.  

Diferentes partes de la estación Gateway.

¿Por qué en el polo sur? En teoría es donde se pondrán las futuras bases permanentes en la Luna (Planteadas para la década del 2030). Primero, hay zonas donde siempre tienen Sol, lo cual es un aporte continuo de energía (Aunque también planean llevar un pequeño reactor nuclear). Segundo, hay cráteres donde nunca da el Sol, con lo que son zonas resguardadas de la radiación solar. Por último, se ha estudiado que dentro de estos cráteres hay grandes depósitos de hielo, lo cual es importante por razones obvias (agua para beber y para combustible (hidrógeno y oxígeno)). Se avecinan tiempos interesantes, desde luego.  

Después del dos va el tres y después de Artemisa III, Artemisa IV (Para el 2027, en principio), y a partir de ahí empezar a mandar una misión al año, hasta Artemisa VIII en el 2031, donde se colocará el primer módulo de la estación permanente de la Luna (El LSH, Lunar Surface Habitat). Destacar que en la Artemisa V se utilizará un Rover lunar, para desplazarse por su superficie y otro en la misión número VII, pero esta vez presurizado, para que se pueda llegar más lejos. ¡Qué ganas tengo de ver todo eso! (Y de que se cumplan los plazos, que quizás son demasiado optimistas, también hay que decirlo). 

Futura base lunar.

Las ventajas de volver a la Luna son muchas: Investigación, explotación de recursos, lanzaderas para otras misiones (a Marte, por ejemplo), comunicaciones y aprender a sobrevivir en otro mundo. Es nuestro destino.

Por cierto, los chinos también tienen su propio plan para llevar seres humanos a la Luna. Quieren hacerlo en la década del 2030. De vez en cuando van saliendo noticias sobre las novedades y fechas de este plan. Estoy seguro de que se saldrán con la suya y, posiblemente, estén buscando la manera de adelantarse a los planes de la NASA. Habrá que estar al tanto. 

Desde luego, una misión de lo más interesante. 


lunes, 25 de julio de 2022

JAMES WEBB TELESCOPE

 An image of the edge of a nearby, young, star-forming region called NGC 3324 in the Carina Nebula. Captured in infrared light by NASA’s new James Webb Space Telescope, this image reveals for the first time previously invisible areas of star birth.

Es increíble... Las ganas que tenemos todos de que siga mandando fotos y fotos... Son miradas al pasado de nuestro Universo... 

Tienes mucha más información sobre esta obra de ingeniería en el siguiente enlace:

Página web del James Webb 


miércoles, 8 de septiembre de 2021

LUCY, la primera nave en visitar a los troyanos.


Lucy, la sonda espacial (no el australopitecus), será enviada a una interesantísima misión en octubre de este año.  

Lucy with Asteroid Patroclus

Lo primero que llama la atención es su nombre: Se llama igual que el Australopithecus de 3´5 millones de años de edad descubierto en Etiopía allá por los años 70. Fue un descubrimiento importantísimo pues es algo así como el eslabón perdido entre los humanos y los monos (seguro que cualquier paleantropólogo lo explicaría mucho mejor). El caso es que lo bautizaron como Lucy por la canción de los Beatles, Lucy in the sky with diamons, que era la que iban escuchando esa noche. Cosas de la vida.

Es una misión de la NASA muy interesante porque va a visitar ocho asteroides de nuestro Sistema Solar. Uno de ellos, el primero, perteneciente al cinturón de asteroides, y los otros siete son satélites troyanos de Júpiter. A mi la verdad es que me fascinan estas misiones porque en cada cuerpo nuevo que se explora encontramos algo interesante y novedoso y en esta misión, por lo menos, veremos ¡ocho! (Aunque, eso sí, habrá que esperar porque, y como te puedes imaginar, la maquinita estará unos cuantos años volando. Aquí el plan de vuelo, con Lucy en rosa:



Al primer objetivo llegará en el 2025, con el asteroide DonaldJohanson (el punto verde) nombrado en honor al descubridor de Lucy (el homínido). Supongo que ahora sí se entiende el nombre la misión (Si el hecho de estudiar estos antiguos asteroides, que pueden darnos pistas sobre los orígenes del Sistema Solar no hubiera sido ya suficiente). 

Dos años después llegará al punto de Lagrange L4 de la órbita de Júpiter, donde visitará a Eurybates, amigo de Odiseo, y en azul celeste en la imagen (y su luna Queta (nombrada en honor a la atleta mejicana Enriqueta Basilio)), Polymele (hermana de Aquiles), Leucus (Soldado amigo de Odiseo) y Orus (otro solado, en la imagen, en amarillo). Finalmente, en el 2033, se encontrará con Patroclus, en rojo, compañero de armas y amigo de Aquiles y más de 100 km de diámetro (y su luna Menoetius, padre de Patroclus).  

La misión, si todo va bien, se extenderá más allá de lo programado, así que no descarto que se visite algún otro cuerpo del Sistema Solar. Para lo que tendremos que esperar, claro. 

La nave, construida por Lockheed Martin (Échale un vistazo a la misión en su web: https://www.lockheedmartin.com/en-us/products/lucy.html) es una avanzada obra de ingeniería que cuenta con unos enormes paneles solares (deben suministrar unos 500 watios) además de varios instrumentos: 

The L’Ralf, un instrumento con dos cámaras para mandarnos imágenes reales y en infrarrojos de los cuerpos visitados. 

L’LORRI, un telescopio para fotografiar los asteroides en alta resolución.  

L’ETES (Thermal Emision Espectrometer), del que dicen ser el más sofisticado termómetro del mundo, que nos mostrará, con detalle, la composición de las superficies. 

Pero si algo me gusta de estas misiones, son las sorpresas que llevan consigo. En este caso, una placa con un plano del Sistema Solar y varios mensajes de diferentes tipos (Einstein, Carl Sagan, Yoko Ono, McCartney...) y diferentes idiomas. En español, se encuentra un poema de Juan Felipe Herrera. Si alguien lo leerá, o no, dentro de miles de años, eso nunca lo sabremos, pero ahí quedará para siempre: 

¡Adelante, Adelaaante, Lucy!

Todos del pueblo cantaron 

Millones de millas recorrimos 

celestes Trojans, el ojo de Júpiter, el Sol

2.000.000 años jinetes solares

forjados de esperanza - 

¿Amor?

la tierra estaba dividida hubo

odio hubo enfermedades

la ártica deslizándose

nor reunimos florecimos

la bondad nos sanó 

dando tumbos. Lucy nos protegió

por senderos planetesimales

el amor nos salvó

¿Quiénes seremos?

Compasión

Humanidad - Luz.


viernes, 21 de mayo de 2021

Starlink y otras noticias de actualidad: Space X, Ingenuity y el Zhurong chino.


Últimamente han aparecido en las noticias algunas imágenes de una hilera de satélites cruzando el cielo nocturno en algún punto de nuestra geografía. No es que sean excesivamente espectaculares, pues aparecen como una pequeña fila de estrellitas no demasiado brillantes cruzando el cielo... Es más la trascendencia que tienen por lo novedoso, lo sorprendente o por cómo la comunidad de astrónomos a nivel mundial están preocupándose con ellas. No por esa fila en concreto, si no más bien por lo que vendrá. 

Bueno, antes de continuar, si quieres, puedes leerte la entrada que escribí en su día titulada: "¿Qué podemos ver en el cielo?". En ella explico cómo, efectivamente, los satélites pueden verse desde la Tierra. Puesto que se encuentran a varios cientos de kilómetros de altura, los satélites siguen recibiendo la luz Solar cuando aquí abajo, en la Tierra, ya es de noche, así que lo que nos reflejan es la luz del mismo. 

Los satélites Starlink son unos equipos de comunicaciones de la empresa del magnate Elon Musk, Space X, y pretende, con ellos, proveer de internet de alta velocidad a cualquier parte del mundo. Pagando, claro. De hecho, sus servicios, con 1567 satélites lanzados hasta la fecha (En 27 cohetes, ya que lanzan unos 60 satélites en cada uno), ya pueden contratarse. (Aunque es caro y, de momento, tampoco es tan rápido (50-150 Mb/s). Aunque la cosa cambiará más adelante seguro). 

Los satélites en cuestión tienen esta pinta:

Impresión artística de satélites Starlink en órbita – SpaceX

Pesan 260 kilogramos y el plan es llegar a poner en órbita (A entre 300 y 600 kilómetros de altura) la nada desdeñable cifra de 42.000 unidades. 

Para lanzar esa enorme cantidad de satélites, la empresa de Elon utiliza unos cohetes revolucionarios. Como todos los cohetes, están compuestos por diferentes etapas que van separándose conforme el cohete va ascendiendo. En el caso del Falcon de Space X, son dos etapas: La primera es más grande y proporciona el empuje necesario para sacar el cohete de la atmósfera (hasta 220 kilómetros) y la otra, más pequeña, lleva los satélites. La primera etapa, y aquí viene lo extraordinario, una vez se separa de la segunda, vuelve a la Tierra y aterriza verticalmente en una barcaza que está en el mar. Dichas etapas se acondicionan y pueden utilizarse de nuevo, ahorrando una pasta en cada lanzamiento. El record lo tiene la última etapa lanzada: ¡Ha volado 10 veces! (Y las que le quedan, veremos). 

Primera etapa de un Falcon 9 aterrizando en la barcaza llamada "Of Course I Still Love You".

El caso es que, aunque Starlink no es la primera, ni la única megaconstelación de satélites, sí que ha sido la más comentada, por su rápido incremento de unidades lanzadas y porque Space X y su fundador son, de por si, muy mediáticos. Como he comentado, además, muchos astrónomos han lanzado el grito al cielo porque éstos satélites pueden fastidiar una buena imagen del cielo nocturno. El caso es que para hacer una buena foto del cielo se necesitan varias horas, y si en ese tiempo te pasa una procesión de satélites, puedes despedirte de tu foto. Se han incorporado mejoras en los últimos satélites lanzados, para reducir su brillo (Una viserilla que les hace sombra) y parece ser que algo funcionan. El tiempo dirá. 

Pero creo que poco se ha hablado de los Starlink comparadado con lo que nos ha dado (Y lo que vendrá) el desarrollo de la impresionante Starship de, también y por supuesto: Space X. La Starlink pretende convertirse en el cohete más grande y poderoso de la historia y llevar gente a la Luna y a Marte (de momento "solo" eso). Ya hable de ello en otra entrada: "El BFR de Space X y los primeros turistas en la Luna" y no me voy a repetir, pero de momento los prototipos y los ensayos, van, podría decirse, viento en popa. El último hito ha sido el salto de 10 kilómetros de altitud, y posterior recuperación, de uno de los prototipos: La SN15. Lo mejor es que veas el impresionante vídeo:




Y ya que hablamos de altos vuelos, nadie ha llegado más alto que el pequeño drone que lleva la Perseverance encima: El Ingenuity. Tenía muchas ganas de verlo volar, y si bien las imágenes no son espectaculares, el hecho de ser el primer objeto volador en otro planeta, sí. 

Y por último, y hablando de Marte, un hecho que quizás haya pasado un poco desapercibido, otro Rover ha aterrizado en Marte últimamente. No es tan impresionante como el Perseverante, pero es la primera vez que otro país lo logra, y son los primeros que lo han conseguido a la primera: El Zhurong de China ya está allí e incluso nos ha enviado las primeras imágenes:

Vista desde el Rover. La rampa que le hará descender al suelo del planeta rojo.

martes, 2 de marzo de 2021

Lo último sobre Marte.

Antes de explicar un poco sobre las últimas novedades de nuestro planeta vecino, quizás prefieras aprender algo sobre él. En su día escribí unas entradas para principiantes que, según cómo te veas, puede que te interesen. Dejo los enlaces aquí:

- Marte. 

- Marte II. Características. 

- Acercándonos al planeta Marte. 

- Geografía de Marte. 

- Misiones teledirigidas a Marte. 

- Vida en Marte. 

- Lunas de Marte. 

- MRO y sus maravillosas fotografías de Marte. 

Así que ahora que ya estás al día, continuemos. 

Segurísimo que has oído hablar del último Rover que se ha enviado a Marte: El Perseverance de la NASA.   (Si no has oído hablar de él, o no eres de este planeta o eres una de las más incomunicadas y felices personas de la Tierra). Pero no ha sido la única misión que se ha enviado al planeta rojo en lo que va de año. 

Como pequeñísimo resumen:

- Sonda Emiratí Al Amal/Hope (esperanza). Orbitador que pretende estudiar la atmósfera de Marte y su interacción con el viento solar. 


- Sonda China Tianwen 1 (Cuestiones celestiales). Es un orbitador que va a estudiar en detalle la superficie de Marte (además de su atmósfera) entre otras cosas para buscar un lugar idóneo para que aterrice el Rover que lleva consigo (Que es algo parecido a los Rovers de la MER, Spirit y Opportunity). 

                                Landefahrzeug für den chinesischen Mars-Rover


- Perseverance de la NASA. Que es lo más. Si no has visto las imágenes del Rover aterrizando en la superficie, te aconsejo que las veas. Es un Rover que va muy muy equipado. Con sus 3 metros de largo, un montón de cámaras, hasta siete instrumentos científicos, y ¡un drone! es lo más avanzado que hemos enviado nunca a otro planeta. Seguro dará mucho que hablar en los próximos meses/años, así que habrá que estar atento. 

                     Ilustración que muestra los instrumentos de Perseverance

Y lo mejor, el helicóptero bautizado como Ingenuity. ¡Vaya ganas de verlo volar!

Linux conquista Marte: el helicóptero Ingenuity de la NASA que acompaña a Perseverance presume de corazón Open Source

 

lunes, 14 de diciembre de 2020

Conjunción del 21 de diciembre y/o Estrella de Belén.

El 21 de diciembre tendrá lugar una bonita coincidencia en nuestros cielos. Y, para que quede claro, no es más que eso: Una coincidencia. Nuestras vidas no se van a alterar más de lo normal (o más de la nueva normalidad, en fin). Es simplemente que las órbitas de Júpiter y Saturno, vistas desde la Tierra, se cruzarán, llegando a verse esos dos enormes planetas muy cerca uno del otro, tanto, que ni siquiera lo veremos como “dos estrellas” sino como un simple astro brillante en el firmamento. 

Evolución de la trayectoria de ambos planetas. Crédito: Observatorio de Madrid.

 

Que esté cerca un planeta de otro, no es algo raro y se llama conjunción. Y todos los años ocurre alguna, más o menos espectacular. Este año, por ejemplo, fue preciosa la conjunción Luna-Marte.

Pero que dos planetas estén tan juntos, sí es algo poco habitual. Me explico: 

En la gráfica siguiente puedes observar las trayectorias de ambos planetas en los 360º de nuestro cielo, a lo largo de los años (se cruzan cada 20 años, más o menos). Como ves, hay puntos en la gráfica en el que dichas trayectorias se cruzan. Bien, pues pueden cruzarse y pasar cerca uno del otro o pueden pasar muy muy cerca, como ocurre esta vez (Ese momento, en el que 3 o más astros se alinean con el Sol, por cierto, se llama sizigia). 

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjEib0mWs16XhZOOQT2Ju3AwEDE9R8btWVpYNdhWYD27Vd0OYAyV-VOf5HKXI-HrkdUX_MJk68ohtC_t4o9PFAwX3TMMJ6wNRb4bSbKlXGLH-cyUyJkheuOPCWlxh9l9ic4omz0ACpuC97c/s1128/grandes+conjunciones.png

Ahora, si quieres, antes de continuar échale un vistazo a la entrada que escribí en su día sobre los grados, etc. haciendo clic AQUÍ. Bueno, en realidad no es demasiado complicado: Los astrónomos miden el cielo en grados. La cúpula estelar son 360 grados, una constelación ocupa como unos 10-15 grados y la Luna ocupa medio grado en el firmamento. Pues en la conjunción del próximo 21 de diciembre, Júpiter y Saturno estarán a unos escasos 0´1 grados. Suficiente para verlos a la vez con un telescopio. 

No se producía una conjunción así desde el año 1623, cuando también estuvieron a 0´1 grados (Lo cual son 400 años, no hace 800 como he oído por ahí). En 1226, eso sí, hubo una conjunción con una separación de 2 minutos, es decir, ¡0´033 grados!). En esa época (lo de Galileo fue en 1608) por cierto, ya se había inventado el telescopio, pero, curiosamente, no tenemos registros de aquella excepcional casualidad cósmica. 60 años después sí: En 1683 los dos planetas estuvieron a tan solo 0´2 grados, y de esa ocasión sí se tienen registros.  

Quizás sea más famosa la conjunción de 1604. Pasó algo desapercibida, porque se produjo muy cerca del Sol (lo cual, obviamente, no facilita su visión), pero es que meses después se unió Marte, con lo que ya sí que no podía pasar como si nada. Johanes Kepler, uno de los mayores astrónomos de la historia, se fijó y documentó esta conjunción, a la cual, para colmo, se sumó una Nova (Nueva Estrella), “La Nova de Kepler”. ¡Quién estuviera allí para verlo! Y más, con los cielos que debían de tener en aquella época, sin nada de contaminación lumínica. 

 

                  GrailGate

Kepler, estudió las conjunciones a lo largo de la historia y sugirió que la Estrella que siguieron los Reyes Magos hasta el niño Jesús debió ser una conjunción de un grado que se produjo en el año 7. Antes de Cristo, lógicamente. Impresionante lo de Kepler, por cierto.

 Claro, la de este año coincide casi con la Navidad, con lo que algunos dicen que este año también veremos ahí a la Estrella de Belén. Un buen final para este año 2020 que todos queremos que termine ya.

sábado, 3 de octubre de 2020

Actualización sobre el planeta Venus.

 Antes de seguir leyendo, me gustaría recomendar que leas las entradas que en su día escribí sobre nuestro planeta vecino, la Diosa del Amor: Venus. Bueno, la cosa es aprender sobre este planeta y voy a dar algunas cosas por sabidas así que si quieres, échales un vistacito rápido:

- Venus.

- Características generales de Venus. 

- Acercándonos más al planeta Venus.

- A las puertas del infierno en Venus.  

- Lunas de Venus. 

Venus es muy similar a la Tierra pero con una densísima atmósfera que provoca que las condiciones en su superficie sean más parecidas a lo que entendemos como infierno que a lo que entendemos como estar con una Diosa del Amor. Esto es, de hecho, una de las principales razones por la que tampoco hemos ido mucho allí… primero, la dificultad (durísimas condiciones) y segundo, las pocas posibilidades de que nos fuera a servir para algo (Me refiero a que a Marte seguramente podamos ir a vivir algún día… y quién sabe, quizás acabe siendo nuestro único hogar… pero me cuesta creer que podamos hacer eso con Venus, ni tan siquiera explotar sus recursos).

Las cosas han cambiado últimamente con un hallazgo que ha dado la vuelta al mundo: El descubrimiento de fosfina o fosfano (PH3) en su atmósfera. (He de decir que en su atmósfera alta hay un punto en el que se dan unas condiciones óptimas de presión y temperatura, y ya se teorizaba hace mucho sobre la posibilidad de que hubiera algún tipo de ser vivo allí. Ahora parece algo más plausible...

Vamos a intentar explicarlo.  

El fosfano es lo que conocemos como un biomarcador, es decir, una molécula que se genera mediante procesos biológicos, como el metano de los pedos de las vacas o una atmósfera rica en oxígeno como la de la Tierra. El tema es que el metano, por ejemplo, también sale de los volcanes, con lo que encontrar metano en Marte (como se ha encontrado) no significa necesariamente que haya vida… pero la cosa cambia con el fosfano, ya que no se conocen procesos (al menos para las condiciones de Venus o la Tierra) para producir fosfano que no sean de origen biológico.  

Venus in infrared. Akatsuki’s IR2 camera relies on heat emanating from the lower atmosphere of Venus to image the nightside lower clouds. Image Credit: JAXA/ISAS/DARTS/Damia Bouic.
Preciosa imagen de Venus tomada por la cámara de infrarojos de la sonda Japonesa Akatsuki


Así que el fosfano nos daría más esperanzas de que posiblemente exista vida en las capas altas de la atmósfera de Venus… pero, ¿Debemos cantar victoria? No, ni de lejos. 

Primero, porque el fosfano se ha detectado desde la Tierra (observatorio ALMA de Chile y desde Hawaii), mediante espectroscopia, que es fiable, pero no tanto como ir allí y comprobarlo directamente. Así que, por un lado, podría ser otra molécula. Por otro, es difícil saber cuánto PH3 hay. Quizás nos estamos viniendo arriba pensando que eso está lleno y luego resulta que no. Y por último, podría ser que el fosfano se esté creando en la atmósfera de Venus (o debajo, y luego sube) por medio de un proceso que desconocemos y no por seres vivos. De hecho, esta hipótesis es la que más lógica tiene… y lo es también porque aunque sabemos que en la Tierra hay microorganismos que producen fosfano, no es un proceso que se conozca del todo bien. Somos unos ignorantes de pacotilla, en realidad. Es poco probable, por lo tanto, que haya vida en Venus. Pero… ¿Qué hay de malo en soñar un poco? 

Soñar está bien, pero no debemos quedarnos ahí (nunca lo hemos hecho): Hay que investigar. Primero, aquí, en la Tierra y saber más sobre el fosfano. Y segundo, allí, estudiar la atmósfera de Venus como es debido. Obviamente, la comunidad científica ya está en ello y, de hecho, resurgen muchos proyectos para ir allí de nuevo.  

Ahora mismo, hay una sonda estudiando Venus: La sonda Akatsuki de JAXA (Japón), y curiosamente el 15 de octubre de este año, 2020, pasará por ahí la sonda Bepi-Colombo de la ESA (Europa), pero, y aunque iba a estudiar Mercurio, tiene un espectómetro y quizás podremos averiguar más sobre el fosfano de Venus… Además volverá a pasar en agosto del 2021, ¡Y más cerca! Habrá que estar al tanto.

Impresión artística de Akatsuki en órbit alrededor de Venus
Imagen artística de la sonda Akatsuki de JAXA.

A parte de estas sondas, hay otros proyectos; unos más avanzados que otros y con más o menos posibilidades de que salgan adelante. Claro, lo ideal sería una sonda que llevará consigo varias subsondas que permitieran estudiar la superficie así como la atmósfera, pero esto resultaría excesivamente caro y, aunque hay propuestas, tendremos que ver si hay alguien que tenga TANTO interés. (Interés no falta, pero el tema está en que hay muchos sitios interesantes a los que ir). De momento, el proyecto que está más avanzados es una pequeña sonda de Rocket Lab, que tiene previsto ser lanzada en el 2023 y que estudiaría las capas altas de la atmósfera de Venus sumergiéndose en ellas (y destruyéndose después). A parte de esto, la NASA tiene dos proyectos pendientes de aprobación: La sonda DAVINCI+ (Deep Atmosphere Venus Investigation of Noble Gases, Chemistry and Imaging plus) que estudiaría la atmósfera de Venus y la sonda VERITAS (Venus Emissivity, Radio Science, InSAR, Topography and Spectroscopy), que estudiaría su superficie, haciendo un mapa más detallado del mismo. La ESA tiene una sonda propuesta que también cartografiaría la superficie: EnVIsion. Y la agencia espacial india también: Su sonda Shukrayaan, que cartografiaría la superficie y además estudiaría la atmósfera.  Los rusos y los chinos también tienen sus proyectos, claro. A los rusos les falta financiación y de los chinos me falta información… pero, como ves, proyectos y ganas no faltan. 

Así que siéntate y disfruta de la carrera espacial por ser los primeros en descubrir qué produce los supuestos fosfanos de Venus.


jueves, 25 de junio de 2020

Las estrellas para los egipcios.

He escrito esta entrada porque me lo pidió un lector del blog... Me hacen mucha ilusión vuestros comentarios y siempre intento responderlos... cualquier petición sobre algún tema en particular, siempre será bienvenido y haré un esfuerzo por publicar las entradas que me pidáis. Sobre el antiguo Egipto, mi capacidad, mis conocimientos y mi tiempo no dan para más, así que cualquiera que pueda añadir/corregir alguna cosa sobre lo escrito, estaré encantado de añadirlo al texto citando la fuente. Espero al menos haber cumplido mínimamente con las expectativas del lector que lo pidió, y siento que haya pasado tanto tiempo. Ahora le estoy dedicando el poco que tengo a mi blog sobre la Tabla Periódica, y siempre tengo en el pensamiento no dejar este demasiado olvidado.

Así que hablaremos un poco del antiguo Egipto. Cualquier cosa que hablemos sobre esta fascinante civilización tenemos que ligarla a uno de los mayores ríos del mundo: El Nilo. No cabe duda de que este río marcó a esa civilización en todo, y su manera de entender el mundo y de mirar al cielo, no fueron una excepción. La supervivencia de esta gente dependía casi al 100% del río. Sus cultivos estaban totalmente ligados a los ciclos de las inundaciones de sus campos y la capacidad para predecir el momento de las mismas fue clave para empezar a desarrollar sus conocimientos en Astronomía. (Sin olvidarnos de la importancia de la Astronomía para la orientación, sobretodo en lugares como el desierto, donde perderse es muy fácil, y mirar al cielo, una buena solución).


Origine Costellazioni 2
Astronomía egipcia.

Así, ya en el año 5000 a.C., los egipcios diseñaron un calendario. Sabían que el año tenía 365 días y lo dividieron en 12 meses de 30 días, con 5 importantes días de ceremonias intercalados entre ellos. El caso es que se dieron cuenta de que se les iba un día cada 4 años (ahora tenemos los años bisiestos) así que decidieron corregir ese error añadiendo un cuarto de día al año. Para ese cuarto de día al año crearon otro calendario que incluía a Sirio en él. (Ya hablé de Sirio en su día y de su relación con los egipcios en la entrada de la constelación del Can Major). La importancia de esta estrella está clara ya que su aparición en el firmamento coincidía con la credida del Nilo. Así que tenían dos calendarios, basados en lo que veían en el cielo, y éstos coincidían cada 1461 años. Cuando coincidían, era como el comienzo de una gran era, lo cual se celebraba por todo lo alto.

Los egipcios también dividieron el día en 24 horas, aunque esas horas no duraban siempre lo mismo. Lo que hacían es dividir el día y la noche en 12 horas independientemente de la época del año. Por la noche, dividían el cielo en 36 constelaciones, a las que llamaban bakius (decano). El ascenso en el cielo de cada uno de ellos marcaba el paso de una hora. (Y se llaman decanos porque cada uno de ellos aparece en el cielo cada 10 días, con lo que los griegos los llamaron dekanoi). (36 decanos x 10 días son 360 días del año). Estaba todo pensado.

La importancia de las constelaciones y las estrellas para los egipcios quedó reflejada, como no podía ser de otra manera, en su arquitectura. Su obra más famosa, y la única de las Siete Maravillas de la antigüedad que sigue en pie hoy en día, la Gran Pirámide de Guiza, está alineada con los puntos cardinales (Cada lado del cuadrado de su base apunta a uno de ellos). Las galerías, según parece, señalan en algún momento a Sirio o a Orión.

Pirámides de Giza
Las pirámides de Egipto.

Muchos templos están alineados con el solsticio de invierno, entiendo que alineados de alguna manera con el punto en el que se encuentra el Sol antes de ponerse y dar comienzo a la noche más larga del año.

Respecto a la arquitectura, hay muchas teorías, la más conocida, aunque no la más respaldada, es la de que las tres pirámides representan las tres estrellas del Cinturón de Orión. Bueno, no hay evidencias sobre esto y, según he leído, muchos historiadores creen que es una simple casualidad. (Sí, son 3 elementos separados por una distancia muy similar, pero nada más).

Conocían los planetas Marte, Júpiter, Saturno y Venus, que hoy conocemos con nombres romanos. La Vía Láctea, para ellos, era el reflejo del río Nilo en el cielo. Isis era una vaca y Orión, su hermano, un toro. Conocían los equinocios.

La Astronomía se desarrolló mucho durante los egipcios pero no llegó al nivel que muchos creen (No se tienen, por ejemplo, constancia de eclipses). Sí que influyó, no obstante, en las crecientes culturas romanas y griegas (y por lo tanto, en la moderna) y cuando ya el imperio egipcio estaba de capa caída, la ciudad de Alejandría, impulsada por los griegos, se convertiría en uno de los centros astronómicos más importantes del mundo, dando origen a grandes figuras como Ptolomeo. No fueron pocos los griegos que fueron a aprender Astronomía de los Egipcios. Obviamente, una civilización tan antigua tenía mucho que enseñar al resto del mundo.. Por otra parte, Cleopatra, dicen, en una de sus visitas a Julio César se llevó a uno de sus mejores Astrónomos, quien trabajó con el César y por ello cambiaron el calendario romano al conocido como Juliano.

viernes, 10 de abril de 2020

Crecimiento exponencial, Coronavirus y Medio Ambiente.

Me vais a perdonar, que hoy me salte un poco "la norma" de este blog, y no hable sobre Astronomía. En cualquier caso, bueno, hablaré sobre ciencia y sobre lo delicado y preciado que es para mí nuestro pequeño planeta: La Tierra, el cual no pasa por sus mejores momentos.

El caso es que hace poco un amigo me recomendó que leyera sobre un profesor de física llamado Albert Allen Bartlett. El tema venía por una conversación sobre el crecimiento exponencial, y cómo nos hemos dado cuenta, y de qué trágica manera, de su importancia. 

Fue la cita de Bartlett el que llamó nuestra atención: "El mayor defecto de la especie humana es nuestra dificultad para entender la función exponencial".



Ahora todo el mundo habla de las gráficas exponenciales, de si llegamos al pico o de si cambiará la tendencia de la curva... pero hace unos pocos meses poca gente había oído hablar de éstos problemas matemáticos y a nadie le preocupaban...  ¿A nadie? Por supuesto que no.

Desde hace muchos años (unos 200), había gente que ya se hacía preguntas sobre una de las curvas exponenciales que más debería preocuparnos hoy: La del crecimiento de la población a nivel mundial. El más famoso fue Thomas Malthus, cuyo nombre probablemente escucharías en secundaria ya que se hizo famoso por unas revolucionarias teorías sobre el crecimiento exponencial (progresión geométrica) de la población. Lo que le preocupaba es que el aumento de la producción de los alimentos (progresión aritmética, lineal) no iba en concordancia con el de la gente, lo que traería, indudablemente, problemas a largo plazo.

Thomas Robert Malthus
En los últimos años, no han sido pocos los científicos que han seguido pensando en las ideas de Malthus, adaptándolas a los datos que se tienen hoy en día. Uno de ellos, por cierto, el gran Carl Sagan, del que he hablado bastante en este blog. Es cierto que la ciencia ha avanzado más de lo que Malthus probablemente imaginaba y que los alimentos se producen a un ritmo mayor de lo que nunca llegó a soñar, pero también la gente muere mucho menos de enfermedades que entonces se creían incurables... Pese a todo, y digan lo que digan, la población sigue aumentando exponencialmente y el resultado, por lo tanto, es el mismo: Problemas. 

Evolución de la población
Crecimiento de la población mundial. 
Como decía Bartlett, un crecimiento, aunque sea de bajo porcentaje, acaba convirtiéndose, en poco tiempo, en un ascenso pronunciado. Hoy en día, la tasa de crecimiento de la población mundial, según el banco mundial, está en torno al 1´1%. Con esa tasa, la población mundial, nada más y nada menos, se multiplica por dos cada 40-50 años. 

Entre 1800 y 1927, la población se duplicó, pasando de 1000 a 2000 millones de personas. Se volvió a multiplicar por dos en 47 años, y en 1975 la población ya era de 4000 millones. Hoy, casi se ha vuelto a duplicar 45 años después. Somos unos 7600 millones. Y estoy seguro de que todo va a ir a peor cuando dentro de otros casi 50 años hayamos vuelto a duplicar esa cifra y seamos 15000 millones de personas. En el año 2780 seremos 148.000 millones, lo que supone que cada humano tendría solamente un metro cuadrado de suelo a disposición. Eso es totalmente insostenible y no va a pasar, por razones más que obvias. 

El problema está claro: El crecimiento de la población va unido a la degradación medioambiental. Y eso siempre trae problemas, ya sea en forma de Cambio Climático, falta de suelo, contaminación de ríos y mares, desaparición de especies... lo que al final se traduce en mayor número de muertes, disminución de la fertilidad o en aumento de los virus (motivado por una falta de suelo que hace que estemos más en contacto con animales portadores de virus y que vivamos más confinados en espacios pequeños). Lo bueno de la segunda parte (lo de las muertes) es que frenaría un poco la curva exponencial. 

El Cambio Climático solo lo revertiríamos si dejáramos de emitir gases de efecto invernadero a la atmósfera, tendencia que veo imposible de cambiar, porque no hay ni recursos, ni tiempo, ni voluntad (Siendo lo de la voluntad lo que más me preocupa). La falta de suelo tiene una solución todavía peor, ya que tendríamos que crecer en vertical... hacinados en enormes ciudades con rascacielos. De todas formas, esto solo alargaría la agonía. La contaminación del agua ya es un hecho, y mucho deberíamos cambiar para solucionarlo. La desaparición de especies ya está en marcha, y sin solucionar los problemas anteriores no cambiará la tendencia de ninguna manera.

Lo tenemos todo en contra y todo irá a peor si no revertimos la base del problema: El crecimiento de la población mundial. Como decía el mismo Carl Sagan, este problema se revertiría si consiguiéramos eliminar la pobreza del mundo, porque está claro que la curva exponencial cambia en los países ricos. No sé cuándo o si llegará ese momento, la verdad.

Si no llegamos a ese momento, o si llegamos demasiado tarde, nadie lo sabe a ciencia cierta, pero como dice el escritor neoyorkino James Howard Kunstler, en su libro, "La larga emergencia": "No será agradable". Habla del momento en el que se agote el petróleo barato. Será cuestión de tiempo. También se acabará el gas barato, el agua barata, la comida barata y el suelo barato. Al final, hasta la vida misma será barata.

No podrán decir que algunos no avisamos.

Y para finalizar, una cita, en inglés, de Carl Sagan:

"...But few believe the Earth can support so many people. Because of the power of this exponential increase, dealing with global poverty now will be much cheaper and much more humane, it seems, than whatever solutions will be available to us many decades hence. Our job is to bring about a worldwide demographic transition and flatten out that exponential curve—by eliminating grinding poverty, making safe and effective birth control methods widely available, and extending real political power (executive, legislative, judicial, military, and in institutions influencing public opinion) to women. If we fail, some other process, less under out control, will do it for us".